jvns

Razonamiento para creer

En mis 4 años como cristiana, un pensamiento que llega a mi mente de vez en cuando es lo loco que es amar a Dios, creer en la resurrección de Jesús, tomar como verdad cada palabra de la Biblia y aún más entregar mi vida y tiempo a un movimiento iniciado hace más de dos mil años por y para alguien que nunca vi personalmente o tan siquiera escuché su voz, ni a Dios ni a Jesús. O aún más, rendirme, alabar, adorar y hablar a un Gran Ser que no veo y no escucho con mis sentidos naturales. En este blog mi objetivo no es convencer a alguien que no cree en la existencia de Dios a creer, más bien pretendo dar puntos razonables. Desde pequeños en las clases de ciencia y lógica, nos enseñan que todo tiene un principio, una causa, no hay nada en el mundo o universo que no tenga un principio para explicar su existencia. La incógnita más grande que me he topado es cómo se creó todo: el universo, el planeta tierra capaz de dar vida y cada ser vivo que existe. ¿Cómo inició exactamente todo? La verdad es que nada no puede producir algo. Algo que ya existía debió causar el universo y la vida en el planeta en el que vivimos. Debe haber algo sobrenatural y más grande que nosotros. Sí, sé que estarás pensando la típica pregunta “¿Pero quién creó a Dios?”, una de las características de Dios es que es un Ser eterno, Dios no tiene causa o principio; Él es la consecuencia de todo. Repito: NADA NO PUEDE PRODUCIR ALGO. Algo ya existía sin necesidad de tener un principio para diseñar y crear todo lo que conocemos. ¿Alguna vez has prestado atención a todo lo que hay a tu alrededor? Iniciemos desde las funciones biológicas de tu cuerpo, la dinámica del reino animal, el oxígeno, la inmensidad e infinitud del universo; que la tierra sea el único planeta en nuestro sistema solar con vida; incluso los átomos y las células, ese mundo diminuto que existe y funciona para que muchas cosas tengan vida y existan. Es como si todo fuera tan perfecto, tan bien pensado y diseñado. Las probabilidades que todo haya sido tal cual lo conocemos es muy baja. Tu existencia no es azarosa, no es algo que simplemente está porque sí. Así como tampoco es azarosa la forma en que tu biología funciona, ni todo lo demás. Absolutamente todo lo que existe en este planeta y en todo el universo, tiene un propósito.

 

¿Alguna vez has prestado atención a todo lo que hay a tu alrededor? Iniciemos desde las funciones biológicas de tu cuerpo, la dinámica del reino animal, el oxígeno, la inmensidad e infinitud del universo; que la tierra sea el único planeta en nuestro sistema solar con vida; incluso los átomos y las células, ese mundo diminuto que existe y funciona para que muchas cosas tengan vida y existan. Es como si todo fuera tan perfecto, tan bien pensado y diseñado. Las probabilidades que todo haya sido tal cual lo conocemos es muy baja. Tu existencia no es azarosa, no es algo que simplemente está porque sí. Así como tampoco es azarosa la forma en que tu biología funciona, ni todo lo demás. Absolutamente todo lo que existe en este planeta y en todo el universo, tiene un propósito. Ya he hablado del Dios Todopoderoso, el creador de todo lo que existe, pero ¿cómo dar razones del Dios amoroso y misericordioso que se habla en la Biblia y el cristianismo? y ¿por qué debería creer en los fundamentos del cristianismo y entregarme a Su obra? Una pregunta que personas me han hecho es ¿porqué creer en algo que escribieron hombres comunes y corrientes? refiriéndose a la Biblia; que en el cristianismo tomamos como la Palabra de Dios, y que creemos el Espíritu Santo de Dios usó a esos hombres para escribir lo que hay ahí. ¿En serio es confiable aquello que se escribió hace miles de años, aquellos supuestos eventos que llaman milagros? Vamos punto por punto. Jesús es el fundamento del cristianismo y lo que podríamos tomar como prueba de la existencia de ese Dios amoroso y misericordioso al que le hacemos tanta publicidad y por el que muchos han dado la vida por y para causa de Él y el cristianismo. Jesús fue un líder como ningún otro; su carácter, su temperamento, sus valores, sus pensamientos y sus acciones causaban tanta polémica como seguidores dispuestos a dejar su trabajo, sus familias y su comodidad para ir con Él. Cuando se habla de Jesús en la Biblia, en lo que se hace énfasis es en su carácter, de forma explícita como implícita por medio de sus acciones. Alcanzar a desarrollar el carácter de Jesús es difícil por nuestra naturaleza corrompible. Además de su carácter también lo distinguía su sabiduría; jamás se le encontró una falla, nunca dió un paso en falso, y además era versátil, como ya dije gracias a su asombrosa gestión emocional. Por ejemplo, puedes notar que en un momento está siendo directo y polémico con alguien y después se muestra paciente y gentil con una mujer marginada. Y esto no es incongruencia, su carácter era firme y fuerte sin dejar de ser sensible, empático, amoroso y gentil. Sabía exactamente qué hacer y cómo ser en cada situación; sabiduría. Eso era algo que sorprendía en esa época, y que si nos encontraramos con Jesús en persona actualmente, seguramente pensaríamos que es alguien que no es de este mundo porque hoy y siempre ha imperado la incongruencia, la falta de gestión emocional, la injusticia, la arrogancia, la apatía. Jesús no se movía al son de sus emociones.

 

Su flexibilidad y su mentalidad me parecen impresionantes. Jesús es conocido por ser amigo de pecadores. No hizo lo que en esa época y en esta muchos hicieron y hacemos, juzgar. A Pesar de ser la única persona sin un historial manchado, siempre se le vió con borrachos, prostitutas, tocaba a leprosos, hablaba con personas no judías. Estas dos últimas no eran permitidas ni bien vistas en esa época. Ahora, lo polémico de Jesús y al mismo tiempo lo que da fundamentos y razones para creer en Dios y en el cristianismo: Sus afirmaciones. La verdad es que si en este tiempo yo me encuentro con alguien que afirma ser Dios o el mismísimo Hijo de Dios van a pasar dos cosas: no le creo y de paso lo diagnostico con algún trastorno con creencias extravagantes. Sin embargo, Jesús afirmó aquello con convicción, y no fue la convicción lo que lo hizo creíble, exactamente. Pero al afirmar cosas como que Él no pertenece a este mundo, que es Dios mismo hecho persona; sumando a ello sus enseñanzas y milagros, sorprendentemente hizo que varios creyense en sus palabras y lo reconocieran como el Hijo de Dios. Los judíos fueron instruidos para sólo adorar y exaltar a un único Dios, para que no hubiera nada en la tierra, en los cielos no debajo de la tierra por encima de Él. Entonces imagínate que llega Jesús a afirmar que Él es Dios. Que locura. Pero hubieron personas que lo adoraron y le creyeron, ya que muchos años antes de su existencia en la tierra, ya se había profetizado e incluso, algo muy increíble, es que personas de pueblos no judíos, que tenían muchos dioses, lo reconocieron como el Hijo de Dios. Sin embargo, lo más importante de todo esto es que aún después de miles de años de su existencia en la tierra, Jesús sigue atrayendo a miles y miles de seguidores, que creen en Él, lo adoran a Él y a Dios; y que se unen a Su obra que es seguir predicando sus enseñanzas. Ningún líder mundial ha logrado eso. Si habláramos de todos los puntos para dar fundamentos a la existencia de Dios, Jesús y creer en el cristianismo, este blog sería muy largo. Espero que lo que hablé aquí pueda moverte a reflexionar, aunque sea un poco. Cómo dice Timothy Keller “O das un gran paso de fe para creer en un Dios o das un gran paso de fe para creer que no”.

 

Por Gabriela Zequeira

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.